La ladrona

Qué puedo yo decir que no se haya dicho antes sobre “la ladrona”. Es mejor que trate simplemente de hablar conmigo misma.

Sólo se que a veces aparece cuando menos la esperamos. Es injusta y no me acostumbro a su natural presencia. Se que es parte de la vida y que es el fin del camino, por eso trato de disfrutar el viaje. Hay quien dice con resignación que es más fácil morir que vivir.

La parte que más me duele es cuando “la ladrona” aprieta mi corazón con la absoluta verdad de que se acabó el tiempo y me obliga a aceptar su disposición. Oigo sus palabras en mi mente:

- Ya nunca más le verás.Ya nunca más le hablarás -

Quiero contarles sobre una amiga que la muerte se ha robado.

Yo fui “la celestina” entre ella y mi tío. El no sabía nada de internet y de computadoras, por lo que yo lo registré en una página de personas solteras como el.

En cuanto la vio le gustó y empezaron a comunicarse. Tuvieron química desde el principio y se mudaron juntos. Compraron una hermosa casa y empezaron su propio negocio.

Lo que más disfrutaban era reunirse con amigos y familia el fin de semana. Asar un lechón y estar pendientes de que todos comieran y bebieran hasta quedar satisfechos.

Pasaron años y se separaron. Seguí en contacto con ella ya que a pesar de las heridas que deja una separación nunca guardó rencores ni odios.

Se dice que cada persona que conocemos a lo largo de nuestra vida es un maestro. Incluso recibimos lecciones hasta de las que nos hacen daño.

De ella aprendí lo que es tener un espíritu incansable, un talento para salir adelante sin depender de nadie, el tener siempre buen humor y no perder la sonrisa ante las dificultades.

Me acuesta aceptar que ya no me llamará para chismear, que nunca más tomaremos una cerveza juntas, que Blanquita ya no le ladrará porque ya no podrá venir a pelarla. Pero lo que más me cuesta aceptar es que no puedo hacer nada, que soy impotente ante la realidad de que la muerte es una ladrona presente todo el tiempo con su invencible poder sobre nosotros.

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Blog on Fire Award

 Para serles sincera, no entiendo bien como funciona “Blog on Fire Award”, pero lo conocí gracias a Mercedes Molinero: http://mercedesmolinero.wordpress.com/ a quien le agradezco mucho que me haya invitado a participar. Para mi es un honor ya que el blog de Mercedes es muy visitado y admirado, además ella es como un ada madrina para los blogueros  a quienes siempre nos dedica comentarios agradables y  palabras de aliento que nos animan a seguir escribiendo.

Qusiera mencionar a estos blogs de los cuales disfruto mucho:

http://amumak.wordpress.com/

http://comedieta.wordpress.com/

http://elmundodefacundo.wordpress.com/

http://carmentriste.wordpress.com/

http://simpleandminimalist.wordpress.com/

http://lascosasdeunciempies.wordpress.com/

http://lovingberenice.wordpress.com/

http://reydelviento.wordpress.com/

http://sendasenelmargen.wordpress.com/

http://isabelamor.wordpress.com/

http://centropsinergia.wordpress.com/

http://juglar2.wordpress.com/

http://viva.wordpress.com/

De mi les cuento que siempre me gustó leer y escrbir. Tampoco estoy de acuerdo con las guerras y pienso que de por si la vida ya es bastante difícil como para querer complicarla enfrentándonos unos contra otros. Soy una cubana que vive en Miami, me gusta el cine, la música, viajar y pasar tiempo con mi familia. Me encanta tener amigos en todo el mundo, por eso les dejo mi link a Facebook: http://www.facebook.com/profile.php?id=100002038946034 y a Twitter: https://twitter.com/#!/FundoraR para los que deseen compartir más conmigo. Adoro a los animales, en especial a los perros. Les presento a Blanquita:

Espero que WordPress me siga permitiendo conocer a  personas extraordinarias como ustedes y que sea una relación que dure para siempre. “Que el poder de las palabras traspase fronteras y nos una en la web”

 

Lo que no se pudieron llevar a China.

Hace 16 años trabajé en una electrónica de Hialeah. Allí fue donde empezó mi vicio de café cubano; eran los tiempos en que dejaban fumar dentro de los trabajos y a cada rato “colaban” y pasaban ofreciendo, también allí aprendí a prepararlo con “espuma”.

Se ganaba el mínimo ($4.25) pero se pasaba muy bien, ya que el grupo con que me tocó trabajar era gente muy buena y con mucho sentido del humor. Nada que ver con los miedos que en Cuba te metían en la cabeza sobre el capitalismo cruel de las fábricas y la gente capaz de hacerte papilla como pandilleros de cárceles.

La jornada de 8 horas transcurría entre risas y algunas veces lágrimas por problemas que siempre se presentan en la vida. Pero como en un Talk Show de TV, lo tratábamos de resolver entre todas y principalmente: apoyar y darle mucho ánimo a la afligida.

Compartimos por mucho tiempo momentos de nuestras vidas. Recuerdo cuando estuvieron en mi boda, en mi baby shower y en el hospital cuando nació mi hijo.

Un día le llegó el turno a esa fábrica de irse para China, comenzó a disminuir el trabajo y como resultado nos golpeó el lay off. En aquellos años se encontraba rápido y fácil otro empleo, pero la separación de los amigos siempre duele.

Mantuvimos el contacto a través de los años con la esperanza de volvernos a reunir; por fin ese día llegó y lo mejor de todo fue que volvimos a reír a carcajadas igual que como lo hacíamos hace 16 años.

Ante la emoción y la alegría de verme rodeada otra vez por esas personas tan queridas, me detuve un momento a observar bien sus caras de júbilo, traté de detener el tiempo para disfrutar al máximo de su compañía, pero sobre todo agradecí a Dios porque nada de eso se lo pudieron llevar a China.

Tengo una amiga que es tremenda “jamonera”

Tengo una amiga a la que conocí en el verano del año 2000 cuando el destino nos llevo a trabajar juntas en una fábrica de Miami. Fue amistad a primera vista, de esas personas que parece que conoces de toda la vida. Ella hacía que el lugar de trabajo fuera como el hogar al cual siempre estas deseosa de regresar.

Una noche me llamo muy feliz para decirme que una amiga que estudiaba con ella en la escuela nocturna para adultos había encontrado un magnífico trabajo en una oficina, ya había ido a entrevistarse con el gerente quien  le había dado el empleo, pero ella no podía empezar de inmediato pues a su hija le iban a realizar una delicada operación; sin embargo le habló de mi, por lo que yo debía llamarlo para hacer una entrevista. Al día siguiente fui a la entrevista y me aceptaron, pero lo que más nos impresiono al gerente y a mí fue el descubrimiento del extraordinario ser humano que era mi amiga, quien a pesar de la adversidad en la salud de su hija, se atrevió a recomendarme sin importar que ella perdiera su propia oportunidad si el trabajo no podía esperarla. Felizmente el gerente le guardo la posición y comenzó para nosotras una larga jornada juntas en el nuevo empleo.

Siempre se destacó en la oficina por su buen carácter y sentido del humor, pero más importante aún, por su altruismo ya que era la primera en ayudar a sus compañeros necesitados. Siempre tenía palabras de consuelo y apoyo para los que estaban atravesando por  momentos difíciles. Todos venían a pedirle consejos y a contarle sus problemas en busca de solución. Si se recogía dinero para cualquier empleado que había perdido un familiar, ella era la primera en aportar; también lo hacía para los momentos de celebración como los cumpleaños y fechas especiales.

Sólo sus amistades cercanas sabíamos que ella estaba librando una gran batalla. Se casó a los 19 años con su primer amor y desde entonces llevó una vida matrimonial llena de altibajos. Su esposo era infiel, pero ella nunca perdió la fe inquebrantable de que podía salvar su matrimonio.

A mi amiga siempre le gustó la cocina y tuvo la idea junto a su esposo de hacer jamones con una receta casera. Empezaron a hacerlos para sus amistades y familiares en el horno de su casa, pero fue tanta la aceptación que comenzaron a venderlos por encargo.

Cada vez eran más los pedidos que les hacían, por lo que mi amiga motivó a su esposo para que alquilara un pequeño lugar donde comenzar el negocio. Para iniciar este proyecto necesitaban capital por lo que ella hipotecó su casa y pidió dinero prestado a sus hermanos.

La batalla por salvar su matrimonio continuaba, pero a esta se sumaron los problemas económicos puesto que comenzar un negocio conlleva a muchos retos y sacrificios que para afrontarlos la pareja debe estar muy unida y este no era el caso.

 La relación se deterioraba cada día más, pero mi amiga no es de esas personas que se rinden, sino de las que siempre luchan. Como si esto no fuera poco, nuestro trabajo de 7 años comenzó a declinar bajo el peso de los problemas económicos del país.

En el año 2009 mi amiga recibió 3 golpes que hubieran dejado en la lona a cualquier boxeador de la vida: el médico le notifica que su salud está deteriorada  producto de la vida de infidelidades que había llevado su esposo, pierde su matrimonio de casi 28 años y su empleo.

De pronto se vio sola con dos hijas en una casa que no podía pagar, sin trabajo y con un negocio al borde de la quiebra, ya que su compañero de tantos años la había abandonado, la había dejado llena de deudas y no le ofrecía ningún apoyo ni tan siquiera para la manutención de sus hijas aduciendo que ya eran mayores de edad.

Cualquiera puede pensar que esta vez  mi amiga sí iba a ser derrotada por estos infortunados eventos, pero no ocurrió así pues había llegado el momento de que ella recogiera los frutos de todos los años en que dejó a un lado su propios problemas para ayudar a todos los que se alrededor la necesitaban.

Su familia, sus amigos y hasta vecinos se dispusieron rápidamente a ayudarla y ella logró poco a poco sacar adelante su negocio de jamones caseros. Actualmente los productos que ella elabora se venden en reconocidos supermercados locales. La separación de su esposo y la pérdida de su empleo llevaron a mi amiga a pasar de ser una víctima de engaño e infelicidad a ser una mujer independiente. De ser empleada a ser una nueva empresaria cuyo negocio da empleo a varias personas que en estos tiempos de recesión económica y de altos índices de desempleo, han logrado gracias a ella la estabilidad de sus familias.