En estos tiempos de tanto cambio ya los refranes de antaño no tienen la misma validez o sucede que no siempre se cumplen.
Desde que tengo uso de razón he venido escuchando “Que el amor entra por la cocina” por lo que, al menos en Cuba, todas las mujeres se esmeraban por ser buenas cocineras.
No sé si este refrán tan popular quizás hasta fue creado por un hombre para asegurarse un buen plato de comida en su mesa o data de los tiempos en que las mujeres al ser amas de casa solamente, dominaban a la perfección “el arte culinario”.
Actualmente he venido observando que ese dicho no es del todo cierto ya que he visto enamorados perfectos donde ella no cocina o no sabe cocinar. Otras son excelentes cocineras, pero no llega el amor que desean a su vida.
Me atrevo a pensar que Cupido ha tenido en cuenta el papel relevante que ha alcanzado la mujer en la sociedad y le ha restado importancia a la cocina para dársela a otras cosas. También puede tener influencia el que están de modas las dietas y ya no se come tanto como antes.
El caso es que el flechazo está beneficiando principalmente a las buenas amantes por lo que quizás el refrán de estos tiempos debería ser: “El amor entra por la alcoba” y se sale a comer a la calle.
Lo perfecto sería que se conjugaran ambas cosas ya que son dos de los grandes placeres de la vida, pero mientras tanto les recomiendo a todas que, al lado de los libros de recetas de cocinas, coloquen el del Kamasutra o cualquier otro que ayude a perfeccionar “el arte del placer”.

Comentarios en: "El amor ya no entra por la cocina" (2)
me gusto!!! siempre tan refrescante y con su toque de picardia.
!Sinceramente se me antoja!