Como a todos los hombres, el mío está enamorado de su carro. Lo contempla como un niño a un juguete y lo fotografía como un padre a su bebé.
Pero un día lo sorprendió el descubrimiento de no sólo a él le gustaba el carro, sino también a un fantasma. Una foto que tomó mientras comíamos en un restaurante, reveló que el asiento del pasajero estaba ocupado por una mujer desconocida.
Estábamos sentados en un restaurante de Hialeah Gardens y él contemplaba el Jeep parqueado precisamente en frente de la ventana. De pronto me dice que hay alguien dentro del carro, saca el teléfono, toma una foto y acto seguido sale como un bólido a evitar que le roben o dañen su bebé. Para su sorpresa, en el auto no había nadie y comprobó que todas las puertas estaban cerradas y la alarma puesta.
Al regresar a la mesa revisa la foto porque estaba seguro de haber visto a alguien y yo no le creía hasta que al hacerle zoom, pude ver que en el asiento del pasajero estaba sentada una joven. Por supuesto le dije que yo no pensaba regresar a la casa en ese carro.
Pensando que pudiera ser el reflejo de una persona dentro del restaurante, miramos para todas direcciones y vimos solamente dos parejas que estaban sentadas bien distantes de nuestra ventana.
Al final de la cena pudo convencerme de que me montara en el Jeep, pero lo hice con la condición que viajar en el asiento trasero.
Cuando llegamos a la casa, sacó un pomo de agua bendita y roció todo el carro por dentro y por fuera; pero ahora siempre que voy a montarme en él me vienen a la mente estas interrogantes:
-¿Quién será la pasajera?- ¿Viajará siempre en el carro -¿A dónde desea ir?-

Comentarios en: "La Pasajera No Invitada" (3)
Mhhhhhhh????!!!!
Será una pasajera en el tiempo, enamorada de la velocidad.
Un abrazo
Quizas, un abrazo.